«PARTE 2 ¿SON VÁLIDOS LOS SACRAMENTOS EN LA IGLESIA CONCILIAR?»

(17:37) «Concluimos: Como el sacramento del bautismo es necesario para la salvación, tiene unas prerrogativas muy especiales. Veamos: El ministro ordinario del bautismo es el sacerdote. Pero en caso de necesidad, de manera extraordinaria, lo puede hacer cualquier hombre o mujer, con uso de razón, sea pagano o hereje, crea o no crea, con tal de que tenga la intención de hacer lo que hace la Iglesia, y esa intensión la mostrará si cumple bien la materia y forma bautismales, derramando agua sobre la cabeza del que va a ser bautizado, y al mismo tiempo, y con voz clara, pronuncia las palabras esenciales de la forma: 

“Jenaro”, yo te bautizo en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.»